Dicen... y bien dicen, que "el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña"… mi dilema era: estoy loco, pero ¡no tengo amor!

Hasta que después de tanto pensar, pensar, buscar y buscar, me dí cuenta que pensando encontraba posibilidades del paradero del amor, pero al buscarlo no lo veía… ¡SÍ!... ahí esta el meollo del asunto.